Sangre y tierra, un documental de visibilizacion:  estado de emergencia en el macizo colombiano

Documental Sangre y tierra. Resistencia indígena del Norte del Cauca. (Colombia, 2016).

Había una vez un pueblo llamado los nasa. Estos vivían tradicionalmente en el Cauca,  perteneciente a la Región Andina colombiana. Sin embargo, a lo largo de los años sus derechos sobre el territorio que venían habitando fueron mermando. Así, iniciaron un largo proceso de lucha a fin de preservar su Tierra, Cultura, Unidad y Autonomía. En estos cuatro pilares se basó un proceso de resistencia que comenzó hace más de 50 años.

Como ya te puedes estar oliendo, esto no es un cuento sino una realidad que necesitaba ser mostrada. Con una fotografía bellísima y directa, adopta la forma de documental en Sangre y tierra (2016). El mediometraje dirigido por Ariel Arango (a quien podrás escuchar siendo entrevistado aquí) tiene parada en la ciudad de Zaragoza el viernes 2 de febrero. El evento, organizado por Acción Social y Sindical Internacionalista y Asociación Universitaria por la Solidaridad Política, será a las 19 horas en la Biblioteca María Moliner e incluirá un debate tras el visionado.

Fotograma de Sangre y tierra. Resistencia indígena del Norte del Cauca.

Fotograma del documental Sangre y tierra. Resistencia indígena del Norte del Cauca.

Lo presenta Amaranta Catalina Salazar, abogada y productora del documental. Forma parte del trío de cuya ilusión germinó este magnífico proyecto. El resultado de este esfuerzo está siendo mostrado por todo el mundo, difundiendo el caso de los nasa. Su lucha sorprende ya solo por lo poco conocida que resulta a nivel nacional e internacional. Un hecho que parece difícil de creer tanto por su larga trayectoria como por el volumen poblacional de los nasa. Según la productora este pueblo se compone nada menos que de 240.000 o 250.000 habitantes, constituyendo segunda etnia indígena más numerosa tras los wayú.

Esta comunidad se ubica mayoritariamente en el Norte del Departamento del Cauca, zona que sufre algunas de las grandes problemáticas que se dan en Colombia. Es el caso de la megaminería, el narcotráfico, la producción de biocombustible, los desplazamientos forzados de población o la lucha de los pueblos indígenas por mantener su territorio nativo.

Sangre y tierra. Resistencia indígena del Norte del Cauca. Imagen propiedad de retinalatina.org

Sangre y tierra. Resistencia indígena del Norte del Cauca. Fotografía(s): Ariel Arango / Entrelazando.

El documental nos ilustra por medio de testimonios, movilizaciones sociales, marchas masivas, discursos asamblearios o canciones cuál es la situación de los nasa, que buscan preservar la cultura ancestral y autonomía de los pueblos originarios. Su reivindicación se encuadra en un ámbito más amplio, dentro de la historia de la defensa de los derechos de la clase indígena, la cual incluye blancos, afro y mestizos. Esta lucha constituye un proceso de resistencia de referencia nacional, si bien están siendo desoídos por parte de dirigentes y otras figuras públicas, y ser aún desconocidos en ciertos sectores poblacionales.

En las movilizaciones reivindican el amparo legislativo especial con el que teóricamente cuentan. La Constitución colombiana contempla el carácter pluriétnico y multicultural de la sociedad. En el artículo 246 recoge un marco propio de jurisdicción para las comunidades indígenas, mas no ha sido llevado a la práctica. A ello corresponden procesos como la Liberación de la Madre Tierra del 2015, que ha dado una oportunidad a muchas familias. Pretenden aplacar la violencia del gobierno hacia la población, teniendo todavía muy presente ataques como la Masacre de El Nilo de 1991, dirigida por los paramilitares poco después de la firma de la Constitución Política de Colombia.

En el año 2008 se fundó la Minga Social y Comunitaria, que se mantuvo sin éxito en asamblea permanente para presionar al Gobierno a sentarse a establecer negociaciones con ellos. Demandan el cumplimiento de los acuerdos ya firmados con los indígenas. Cabe señalar la captura del líder de estos, Feliciano Valencia, continuando a día de hoy la lucha jurídica por su liberación.

Sangre y tierra. Resistencia indígena del Norte del Cauca. Imagen propiedad de retinalatina.org.

Sangre y tierra. Resistencia indígena del Norte del Cauca. Fotografía(s): Ariel Arango / Entrelazando.

El objetivo es lograr una reconciliación que cese los conflictos y la incertidumbre que se viven a día de hoy. Ello explica que el movimiento indígena que lucha desde el 1971 con el Consejo Regional Indígena del Cauca sea un proceso pacifista, sin embargo “paz con hambre nunca va a haber”.

Otro de los aspectos fundamentales en esta larga lucha es proceso de recuperación basado en revertir la producción de etanol por caña de azúcar, dado que hoy en día Colombia es el segundo en la lista de países que más generan este combustible.

A pesar de lo arduo que resulta el proceso de reconocimiento del territorio indígena, han obtenido ciertos logros. Es el caso de la restitución a los nasa de 15.000 hectáreas de territorio a raíz del desgraciado episodio de la Masacre del Nilo, si bien a día de hoy solo se ha devuelto de forma efectiva el 41%. Más recientemente, el 12 de octubre de 2016, comenzó el proceso de liberación de 1.000 hectáreas de tierras del norte del Cauca. No obstante, su voluntad es la liberación total de sus territorios.

¿Y cómo continúa la protesta social después de tantos años?

Con esa combinación de sangre y tierra es como se mantienen”.

Tráiler del documental Sangre y tierra (2016).

Imagen superior: Documental Sangre y tierra. Resistencia indígena del Norte del Cauca. (Colombia, 2016).   Fotografía(s): Ariel Arango / Entrelazando.

 

Raquel Monteagudo

Redactora de la Revista Kalós