Fotógrafas en la Guerra Civil: Vera Elkan

En los próximos días publicaremos varios artículos de fotógrafas de la Guerra Civil española. Por supuesto, hablaremos de la famosísima Gerda Taro, la húngara Kati Horna, y dos figuras menos conocidas: Vera Elkan y Margaret Michaelis. Todas ellas representan cuatro enfoques diferentes de fotografiar la guerra y todas ellas están conectadas de manera más o menos indirecta, bien sea por estar en el mismo momento fotográfico o por una persona común.

La información sobre la fotógrafa sudafricana Vera Elkan es muy escasa.  Apenas una breve biografía y una entrevista de los años 90 por el Imperial War Museum de Londres.

Proveniente de una familia acomodada de Alemania y Sudáfrica, Elkan (1908-2008)  se formó en fotografía en Berlín, donde estuvo los últimos años de la década de 1920 y a comienzos de los años 30. Después abrió un estudio propio en Londres, donde estableció su residencia permanente.

El estallido de la Guerra Civil española causó un gran revuelo internacional y puso sobre la mesa un tema que llevaba años dejándose correr: el auge de los fascismos en Europa. Alemania e Italia no tardaron en conceder su apoyo al bando franquista, pero el republicano contó con muchas dificultades para conseguir aliados. Y es que la propaganda jugó un papel fundamental, siendo un campo de experimentación que continuaría en la Segunda Guerra Mundial junto a la prensa y revistas ilustradas.

La fama de que los republicanos eran bolcheviques-anticlericales-quema iglesias provocó que figuras de gran relevancia internacional como Churchill y no quisieran tomar posición respecto al conflicto. Ante las presiones políticas, Francia propuso la creación del Comité de No Intervención  y la firma de un pacto por los 27 estados europeos, el cual Alemania, Italia, Portugal se saltaron sin ningún tipo de penalización. En respuesta, el gobierno republicano solicitó ayuda a la Unión Soviética, comenzando una batalla de contrabando armamentístico. Sin embargo, voluntarios de todo el mundo viajaron a España con la certeza de que la victoria de los franquistas supondría la victoria del fascismo en Europa. En estos grupos, conocidos como Brigadas Internacionales, combatieron artistas e intelectuales como Hemingway, Dos Pasos, Orwel, o Errol Flinn, que no dejó escapar la oportunidad de hacer un poquito de postureo del de la época sacándose fotos con el uniforme de combatiente.

En Inglaterra se formó el Spanish Medical Aid Comittee en agosto de 1936 ante el reclamo de ayuda sanitaria al bando nacional.  Fueron ellos los que encargaron a Vera Elkan la realización de un documental que recogiese la labor de las brigadas británicas con el fin de recaudar dinero para la causa. Así, entre diciembre de 1936 y enero de 1937 recorrió España con una cámara cinematográfica prestada y una Leica. Esta fue muy utilizada por los fotógrafos de guerra porque permitía, por primera vez, llevar una cámara con carretes de 35 mm (como los de las cámaras de vuestros padres) con 36 exposiciones sin necesidad de llevar un laboratorio detrás ni equipos pesados. Gracias a los avances técnicos y mejoras de las cámaras fotográficas fue posible la intrusión de fotógrafos civiles en los campos de batalla cámara en mano. La aparición de la famosa Leica en 1925 y sus posteriores modelos Leica II y Leica III de 1932 y 1933 respectivamente, posibilitaron la toma de imágenes en movimiento.

Tras pasar por Barcelona, Figueras y Albacete, Vera llegó a Madrid, donde conoció al doctor Norman Bethune, un médico canadiense que inventó un sistema portátil de trasfusión sanguínea. También fue el médico que atendió a Gerda antes de su muerte, cuando fue arrollada por un tanque. 

Junto a él, Vera Elkan visitó diversos frentes siguiendo su actividad médica. Así dejó documentada la labor de las brigadas francesas, inglesas y alemanas, algo que la distinguiría de las otras fotógrafas que vamos a tratar, más centradas en los combatientes locales. El resultado fue el documental International Brigade (1937) y 152 fotografías y 240 negativos de los entrenamientos en Albacete, los bombardeos aéreos en Madrid y la defensa de la Ciudad Universitaria, todo ello conservado en el Imperial War Museum.

THE INTERNATIONAL BRIGADE DURING THE SPANISH CIVIL WAR, DECEMBER 1936 - JANUARY 1937

Nuevos reclutas de la Brigada Internacional. Los voluntarios están practicando la marcha y el manejo de armas; llevan un surtido de trajes, lo que indica que se acababan de alistar, de diciembre de 1936 a enero de 1937. En el fondo, un cartel sobre una puerta dice «cocina». Vera Elkan (1936-1937). IWM.

El tema principal, sin embargo, lo ocupará el trabajo de Bethune y los servicios sanitarios. Vemos imágenes del material de trabajo para las transfusiones del doctor Bethune, como una nevera con botellas de sangre, el despacho del Instituto Hispano-Canadiense de Transfusión de Sangre  y la furgoneta que utilizaba como hospital de campaña. También vemos el novedoso proceso de recolección y trasfusión de sangre practicado por el médico canadiense, así como dos imágenes de una operación realizada por Alex Tudor-Hart y las enfermeras Joan and Thora Sinclair-Loutit en la pierna de un paciente. No vemos en ninguna de ellas un atisbo de dramatismo, sino escenas de trabajo. Michaelis realizará dos fotos de este tema: una de la llegada de un convoy de la Cruz Roja británica a Portbou en 1936 y otra de la radiografía de instrumental médico en un estilo más vanguardista.

Como el encargo fue el rodaje del documental, Elkan realizó las fotografías con absoluta libertad. Sus imágenes no buscan vender periódicos o sensibilizar a los lectores. No hay escenas dramáticas ni sentimentales, sino que se retrata con la mayor neutralidad posible.  Las fotografías del frente, muy escasas, son de preparativos de munición y brigadistas hablando con Bethune en las trincheras.

Por motivos de salud, Vera Elkan tuvo que salir de España en 1937 y no pudo seguir documentando la contienda. Poco rastro tenemos de ella en los años posteriores. Sabemos que también cubrió la Segunda Guerra Mundial, aunque un incendio en su estudio destruyó todo su archivo. Después se dedicó a la fotografía de animales y la vida familiar. Aunque no tuvo una gran fama posterior, la Tate Gallery de Londres y el Imperial War Museum le dedicaron una retrospectiva de su obra. También sabemos que su documental tuvo buena acogida, siendo proyectado en el Paddington Town Hall. Sin embargo, no se han realizado publicaciones sobre ella, ni siquiera desde el Imperial War Museum.

Imagen superior: Miembros de la Brigada Internacional Británica frente a una cocina de Albacete hacen el saludo comunista con el puño en alto. Vera Elkan (1936-1937). IWM.

Ana Muñoz Pico

Redactora de la Revista Kalós