X Edición del Festival Internacional de Fotografía Teruel Punto Photo

Fotografía Teruel Punto Photo 2017

Amantes de la fotografía algo está pasando en Teruel, algo “extraordinario”. Sí, sí, “extraordinario”. Seguro que más de uno ha viajado hasta la capital turolense para descubrirlo, pero por si todavía queda algún despistado aquí va nuestra revelación.

El pasado 28 de julio tuvo lugar la inauguración de la nueva edición del Festival Internacional de Fotografía Teruel Punto Photo. Un festival organizado por la Sociedad Fotográfica Turolense y que este año cumple su décima edición bajo el lema de Lo Extraordinario. Para este aniversario se han programado un total de ocho exposiciones de muy diversos carácteres y estilos que se celebran en diferentes puntos de la ciudad, además de una serie de talleres y actividades que se prologaran hasta la fecha de clausura del festival, el 31 de agosto.

Para la celebración de este X aniversario la Sociedad Fotográfica Turolense ha querido “echar toda la carne en el asador” y ha preparado una magnífica programación expositiva protagonizada por la muestra Con la boca abierta de Cristina García Rodero, una de las fotógrafas españolas  más significativas, con una gran proyección y recorrido internacional, primera y única fotógrafo que a día de hoy forma parte de la prestigiosa agenda de fotoperiodismo Magnum Photos, además de tener grandes reconocimientos como el Premio Nacional de Fotografía (1996).

Con la boca abierta es una retrospectiva que a través de esta temática o gesto en común y en múltiples variantes –risas, llantos, bostezos, muecas de dolor…– nos permite hacer un recorrido por sus ya 40 años de trayectoria fotográfica en la que ha podido desplazarse hasta diferentes partes del mundo. Una retrospectiva en la que podemos ver imágenes de reportajes tan significativos como son España Oculta o Rituales en Haiti. Son un total de más de cincuenta imágenes que pudieron verse con anterioridad el año pasado por primera vez en Fuenlabrada, pero en este caso además se han añadido ocho fotografías realizadas en Teruel para ese reportaje de España Oculta y que son todo un regalo y homenaje a la ciudad en este décimo aniversario.

Sala-de-exposición.-Con-la-boca-abierta-de-Cristina-García-Rodero.

Sala de exposición. Con la boca abierta de Cristina García Rodero.

Manuel Moraleda es otra de las propuestas, presente en este caso en el Claustro del Obispado. Sus Mundos en miniatura son instantáneas de la cotidianeidad social atrapados con su vieja Canon EOS 5 y película en blanco y negro. Este fotógrafo analógico recoge en sus fotografías pequeños instantes que representan una historia o una emoción, algo que nos recuerda a grandes nombres de la fotografía, principalmente a Henri Cartier-Bresson y su “l’instant décisif”.

Además el Festival ha apostado por jóvenes creadores, como es el caso de Alba Mozas con su exposición Ardilla en los escaparates de Caja Rural de Teruel. Este proyecto surge a partir de una ruptura sentimental y de la cual salen esta serie de fotografías en las que la autora a través del fotomontaje trabaja conceptos/sentimientos que han quedado vacíos en ella y que tiene que recuperar como son la alegría, el deseo, el amor, la madurez o la pasión. De ahí que a cada uno de ellos les acompañe en el título la coletilla “…0% cargando”. El resultado un conjunto de fotografías con un cierto carácter surrealista que invitan al espectador a la reflexión.

En esta nueva edición se ha apostado también por procedimientos alternativos como el empleado por Larissa Honseck en A Couple of Times, un conjunto de imágenes reunidas en el Centro Social Ciudad de Teruel. Sus fotografías son el resultado de ser realizadas con una cámara estenopéica, es decir, sin lente, permitiendo recoger una serie de imágenes en la que vemos como a través de las luces, sombras y movimiento toca la abstracción. Son imágenes que han perdido su forma y que a través de la captación del movimiento resultan puramente evocadoras.

Maravillosa es la propuesta de Tatiana Abellán en la Cámara de Comercio con Nieblas, sombras, cenizas. Su trabajo nace tras una accidentada perdida de sus álbumes familiares, de sus recuerdos. Tras ello, y enlazando con su línea de investigación centrada en el cuerpo y la experiencia autobiográfica, decide recopilar una serie de fotografías para construir su memoria. Comienza adquiriendo fotografías en rastros, anticuarios, mercadillos…, imágenes con identidades que ya han quedado en el olvido y que hacen reflexionar a la artista sobre la fragilidad de la memoria. Tras adquirirlas selecciona aquellas con las que siente una empatía y que puede entender como testimonio de su historia. En un siguiente paso borra selectivamente con ácidos y disolventes las imágenes reservando una zona mínima como resistencia a ese olvido. De este modo da una nueva vida a estas fotografías, construyendo a la vez una “memoria perfectamente medida y racional”. En esta línea vemos diferentes trabajos en los que la imagen ha sido borrada selectivamente, pero en la exposición bajo esta misma idea podemos encontrar también ferrotipos intervenidos, imágenes recortadas e incluso imágenes completamente borradas, además de unas viejas botellas de cristal en las que encontramos una serie de líquidos que en realidad son las emulsiones que ha empleado para borrar las fotografías y que se han llevado consigo esa imagen que se almacena ahora en estos frascos.

Vídeo resumen de la instalación en el Centro de Arte La Conservera, con motivo de la exposición Gramáticas de la temporalidad en el que vemos el proceso de creación Fuisteis yo. Memoria líquida, 2016.

Otra propuesta interesantísima es la que encontramos en Serie Blue Landscapes de Pilar Escuder en el Casino de Teruel. La suya es una propuesta por antiguas técnicas fotográficas, concretamente la cianotipia: procedimiento de copia de negativos basado en el uso de citrato de hierro amoniacal y ferrocianuro de potasio que tras su exposición a la luz ultravioleta nos dan como resultado unas imágenes en tonos azules. En las cianotipias de Pilar Escuder lo que encontramos son paisajes turolenses que con esta técnica han adquirido un perfil algo más abstracto, quedando la imagen menos definida y con un mayor carácter de mancha. Una  técnica que sobre todo le permite una mayor experimentación pudiendo lograr diferentes acabados.

Y para finalizar queremos hablaros de Amor y Muerte, la exposición albergada en la Logia del Museo de Teruel y con la que Sociedad Fotográfica Turolense ha querido homenajear la relación de estos dos términos estrechamente ligados a la ciudad a través de la historia de los Amantes de Teruel que este año ha cumplido el 800 aniversario. La exposición reúne a Uge Fuertes, Pedro Blesa, Conchita Serrano, Javier Auñón, Juan J. Marqués, Angel Mallén, Selma Terzic, M. Angeles Pérez, Pedro Javier Pascual, Gonzalo Montón, Santi Albertos, Sonsoles Valdivia y Leo Tena. Un total de trece fotógrafos turolenses que a través de sus fotografías acompañadas de un texto alusivo a la imagen reflejada han mostrado su particular visión de este tema, pudiéndose apreciar diferentes alusiones a la sexualidad, la literatura, la naturaleza, o a los Amantes, por supuesto.

Reportaje, técnicas analógicas, alternativas, recuperación de antiguas técnicas fotográficas como la cianotipia, fotomontajes o reflexiones en torno a identidad y memoria a través de la fotografías. Un programa muy completo y más que interesante es el que nos ofrece esta décima edición del Festival Internacional de Fotografía Teruel Punto Photo a través de estas exposiciones, a las que habría que sumar Ama de Gene Martín en el Café-Pub  La Torre en la que encontramos fotografías intervenidas con elementos escultóricos. Todas ellas pueden disfrutarse hasta el próximo 31 de agosto, a excepción de la muestra de Cristina García Rodero que podrá verse en el Museo de Teruel hasta el 24 de septiembre.

 

Imagen superior: Fotografía Teruel Punto Photo 2017.

Ana Sebastián

Redactora de la Revista Kalós