La contagiosa obstinación de Kapuściński: «Asegúrate de que no nos olviden»

Kapuściński

Horas después del aniversario del Día de la Independencia de Angola dedicamos unas líneas a Un día más con vida, estrenada el 26 de octubre de 2018. Se trata de una adaptación cinematográfica del libro homónimo escrito por Ryszard Kapuściński, donde el 11 de noviembre marca un punto de inflexión en el desarrollo de la trama y la historia del país. El largometraje se configura en forma de documental de animación a través de las vivencias del reportero polaco Kapuściński en la revolución de Angola.

Han pasado diez años desde que germinó la idea de la película entre el director Raúl de la Fuente y la productora Amaia Remírez de Kanaki Films. En 2011 siguieron escrupulosamente la estela del afamado periodista por la Angola de 1975, un dificultoso viaje al que se sumaron el estudio polaco Platige Image y Demon Nenow como codirector.

Todo reconocimiento a la valentía, obstinación y calidad del trabajo de Kapuściński (1932-2007) es escaso. Su cobertura como reportero alcanza medio centenar países, muchos de ellos emplazados en África. Este episodio seleccionado en pleno siglo de descolonizaciones, en el último país en liberarse durante la Guerra Fría, nos ofrece excepcionales testimonios del ocaso del yugo colonial portugués y la larga Guerra Civil que fue destruyendo Angola.

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Escena de Un día más con vida (2018) dirigida por Raúl de la Fuente y Demon Nenow.

Un día más con vida nos permite vivir intensamente el viaje hacia el corazón del continente africano que emprendía el mítico Kapuściński en 1975 cuando trabajaba para la Agencia Polaca de Prensa. La asoladora masacre angoleña que presenciará entonces será la descarnada historia que forja el libro publicó un año después.

El autor de títulos absolutamente imprescindibles como Ébano llega cuando los portugueses acababan de hacer definitivamente las maletas. Se trata de la antesala del derrumbamiento del país provocado por la cruenta fagocitación del ampliamente secundado MPLA (Movimento Popular de Libertação de Angola) por parte del FNLA (Frente Nacional de Libertação de Angola), afines a la Unión Soviética y los Estados Unidos respectivamente. Angola es el nuevo tablero de ajedrez donde se juegan intereses, protagonizados por diamantes y petróleo.

Los ideales de Kapuściński le condujeron hasta la primera línea de combate. Con un potente comienzo que marca el vibrante ritmo del filme, nuestro protagonista irá atravesando un tortuoso y arriesgadísimo camino desde Luanda hacia el frente sur donde las posibilidades de morir por un tiro se reducen a un cincuenta por ciento, dependiendo de si elegías entre dos posibilidades el saludo correcto: «camarada o irmão». Su viaje le llevará hasta figuras como la guerrillera comunista Carlota, el comandante Farrusco o los periodistas Artur Queiroz y Luis Alberto, algunos de ellos filmados en formato entrevista para la película.

El filme es una mezcla de violencia y poesía que guarda un ineludible parecido con Vals con Bashir (2008) de Ari Folman. La elección de la animación se debe al carácter visual de los textos escritos del gran reportero de guerra. Para Raúl de la Fuente la lectura de Un día más con vida trascendía la narración. Por ello, con la película busca difundir el universo de Kapuściński plasmando en imágenes lo que sentía con sus libros.

Si ya el uso de la animación para narrar esta increíble historia puede llamar la atención del espectador, sorprende todavía más el arriesgado uso de entrevistas a personas reales que el propio Kapuściński conoció durante su estancia de tres meses en Angola. Los testimonios de los personajes del libro que siguen con vida se intercalan con el formato animado. Este nuevo formato híbrido permite a los supervivientes sumar realidad a la adaptación, reforzando y actualizando la misma. La experiencia de la guerra narrada de primera mano en las entrevistas nos explica en definitiva la «confusão» de la Angola de entonces y de hoy en día.

Imagen superior: El personaje animado de Ryszard Kapuściński en Un día más con vida (2018).

 

Raquel Monteagudo

Redactora de la Revista Kalós