Brillos en la oscuridad: las lacas urushi. Entrevista a Carmela Gállego

inro laca roja

El arte japonés lleva años levantando pasiones en Occidente por su sutileza y valores estéticos. Una de las artes más interesantes de Japón es sin duda las lacas urushi. Estas obras consisten principalmente en objetos de uso cotidiano realizados normalmente en madera, a los que se les aplica sucesivamente, y con mucha delicadeza, varias capas de una resina extraída del “árbol de la laca” (Toxicodendron vernicifluum). Este barniz hace que las piezas adquieran una resistencia especial, pero también las dota de un brillo y suavidad inigualables, a lo que se suman un sinfín de técnicas decorativas para embellecer estos trabajos, incluso con incrustaciones de nácar, oro, marfil, etc.

Este año, la XVI Semana Cultural Japonesa de la Universidad de Zaragoza, todo un referente en los estudios de arte japonés a nivel nacional, girará en torno a estas lacas urushi y se realizará con la participación de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Aragón.

Con motivo de este acontecimiento, nos ha parecido más que oportuno dar voz, para que nos enseñe este fascinante mundo, a Carmela Gállego Vázquez, restauradora de pintura y lacas urushi del Museo de Zaragoza, el cual alberga una impresionante colección de arte oriental, y concretamente de este tipo de piezas.

 

 

Buenos días Carmela, lo primero de todo, querríamos que nos explicaras por qué el Museo de Zaragoza tiene una colección tan importante de arte oriental.

Bueno, es una colección que proviene de un coleccionista privado, que ingresa en el museo en el 2001 y es una compra hecha por parte del Gobierno de Aragón. El coleccionista privado es Federico Torralba, y él directamente la oferta al Gobierno de Aragón. Además de ofertarla, tiene una clara predilección y voluntad porque la colección se quede en el Museo de Zaragoza. Entonces es un poco esa doble vertiente, o sea, él tenía una especial predilección por el Museo de Zaragoza y quería que su colección privada se quedara en el Museo de Zaragoza.

¿Qué papel ocupan las lacas japonesas en los fondos del museo? ¿Por qué son importantes?

Dentro de lo que es la propia colección, el fondo de lacas es muy importante, porque para él, como coleccionista, era una de las bases primordiales, el fondo de lacas japonesas.

La colección básicamente se sustenta en tres cosas que a él le interesaban mucho: una es la porcelana y cerámica, sobre todo la china; otra es la estampa japonesa, que hay tanto estampa suelta como libros estampados; y la otra eran las lacas japonesas. Entonces esa era la predilección de Don Federico personal, con lo cual la importancia de las lacas viene por ahí.

En base a eso, claro, el volumen es muy amplio dentro de lo que es la colección global de arte oriental, el mundo de las lacas, exactamente, el número ahora no me acuerdo, pero son más de 200. Dentro de ese volumen de lacas está la colección de inros [pequeñas cajas con compartimientos que se usaban antiguamente para portar objetos de pequeño tamaño, ya que los kimonos no tienen bolsillos] que son unos objetos, por los que también él, tenía predilección, y en total son 72 o 74 los que hay, un número bastante importante para lo que es una colección privada.

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Inro decorado con polvo de oro

Han venido expertos extranjeros. La primera visita que tuvo, que fue muy temprana, porque esta colección se expone en el año 2002, y al cabo de los 2 o 3 años, ya viene una comisión de Tobunken, que es el instituto de restauración japonés, porque ellos tienen una política que es conocer qué arte japonés hay fuera de su país. Y luego ya posteriormente hemos tenido pues varias visitas.

Es muy importante también la labor de catalogación que ha hecho Yayoi Kawamura [Universidad de Oviedo], en este sentido, la labor de difusión que también ha hecho, y la labor de difusión que han hecho Elena Barlés y David Almazán [Universidad de Zaragoza].

También han venido expertos extranjeros a investigar sobre las lacas japonesas específicamente. Y a partir de un curso que se hizo en el Museo Nacional de Artes Decorativas en 2013, se formó una comisión porque ese curso estaba dedicado a un tipo de lacas, que son las lacas Namban [Namban hace referencia a un periodo histórico de Japón, entre 1543 y 1639, en el que hubo contacto directo con Portugal y España por primera vez, hasta las persecuciones de cristianos y la expulsión de estos países ibéricos del archipiélago nipón], que sobretodo están en Portugal y España, porque dentro de Japón hay muy pocas lacas Namban, ya que es la época de persecución de los católicos, y los japoneses destruyen muchas piezas de las que quedaban.

Las que hay en Japón son piezas que pertenecían a familias católicas en la clandestinidad, y las escondían. Entonces de esas piezas, incluso en el Museo Nacional de Tokyo, que ahora recuerde, hay un altarcillo que está declarado como Bien Cultural Importante, y es una figura de protección muy importante dentro de Japón.

¿Qué tipo de piezas lacadas tiene el Museo de Zaragoza?

A parte de inro, hay multitud de cajas, de todo tipo, por ejemplo cajas de escritura, cajas para el juego de té, muchas cajas que no tienen definida su función, cajas de cosméticos…

Luego aparte de eso, ya piezas más curiosas, por ejemplo un brasero, un baúl, distintas piezas pequeñitas que son las de las colecciones para muñecas, que son como mobiliario; mesas también, mesas pequeñitas, para contener los elementos de escritura… o para lectura.

Luego también los cabinets, que son como pequeños muebles, con cajones, que es un poco tipología de mueble europeo, que lo adaptan los japoneses y lo hacen para exportación.

Hay también un grupo importante de copas para sake, bastantes, como 10 o 12, un par de botes porta pinceles también., alguna pieza más curiosas, pero básicamente, cajas e inro, el grueso de la colección serían los inro.

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Carmela Gállego con parte de la colección de inro del museo.

¡Realmente tenemos mucha suerte de tener esta colección en Zaragoza! ¿Sabes si hay en España muchos más museos que tengan este tipo de piezas?

El museo que tiene una colección parecida a esta es el Museo de Bellas Artes de Bilbao, la colección Palacio, que es parecida a esta colección, en cuanto a que proviene de un coleccionista privado, y también en esa colección, que es una colección oriental, hay un número importante de lacas japonesas.

Luego es muy importante el de los Agustinos Filipinos de Valladolid, que ese ya es muy variado, ese es arte oriental, la colección que hacen los agustinos cuando van a evangelizar la zona de Asia, fundamentalmente en Filipinas.

A parte, en Madrid está la del Museo Nacional de Artes Decorativas y Patrimonio Nacional, que también tienen varias piezas que provienen de las colecciones reales. Y luego, Patrimonio Nacional tiene una colección bastante importante de lacas Namban, de las Descalzas Reales.

Luego te puedes encontrar cosas sueltas, no como colección, piezas, por ejemplo en Navarra, pero pertenecen en mayoría a órdenes religiosas, y están en conventos o en iglesias.

También hay más sitios, Yayoi Kawamura, que es la especialista en lacas Namban en España, tiene localizadas en Castilla y León, Galicia, en Andalucía hay alguna… Todas en iglesias o conventos, y han ido apareciendo hasta hace un par de años, gente que no sabe lo que tiene, cofrecitos o cajitas, que normalmente, solían ser además, dedicadas para guardar reliquias, entonces sí que han aparecido piezas nuevas.

¿Cuándo se pueden visitar y ver las lacas japonesas del Museo de Zaragoza?

Aquí hay una exposición permanente, una sala permanente, que se intenta que haya una renovación en cuanto a contenido, y de momento, desde hace unos cuantos años intentamos que esa renovación se haga cada dos años.

Luego, a  parte de la sala, está el almacén, que es un almacén con vitrinas de cristal cerradas, que están pensadas de esa manera, porque Federico Torralba quería que se vieran todas las piezas. Para venir a visitar el almacén, bajo petición se puede hacer.

Hasta ahora en la exposición permanente siempre ha habido piezas de laca japonesa.

Según tu criterio, ¿qué cualidades tienen las lacas japonesas que las hace tan especiales?

Que técnicamente son superiores, simplemente es eso. La laca en sí, el urushi. La laca oriental se produce en distintos países, es una misma especie de árbol, pero son diferentes en China, Birmania… son distintas. Entonces, en cuanto a la producción, se puede encontrar en varios países de Asia. Lo que pasa que realmente, los japoneses llegan a ser maestros virtuosos, claramente superiores, exceptuando lo que es un tipo de laca en China, que es la laca roja, que esa es la peculiar de China, un tipo de talla que hacen los chinos.

El brillo, la técnica, la riqueza de los motivos decorativos… con materiales incrustados. La estética, es muy importante. Es como un conjunto, que claro, los japoneses llegan a producir mucho, el producir tanto hace que lleguen a ser especialistas, y que llegan a ser tan virtuosos. Hoy en día incluso… el que se necesite tantísimo tiempo, son tan buenas, para hacer una sola pieza… hoy en día a lo mejor no lo entendemos demasiado, que todo se tiene que hacer rápido y se va… ¿sabes? Cuando empiezas a estudiar un poco y a leer un poco sobre la técnica y te explican lo que tardaban simplemente en dar las lacas de preparación, que igual se pegaban tres meses, solo en las capas de preparación.

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Inspección y conservación de los inro.

Y profesionalmente, ¿dónde aprendiste a restaurar lacas japonesas?

Yo he hecho mínimas intervenciones. Hasta el curso del Museo Nacional de Artes Decorativas en 2013, prácticamente lo que había hecho era conservación preventiva. Además las piezas de esta colección en general, todas están muy bien, exceptuando unas cuantas que son muy poquitas. Entonces yo, prácticamente he hecho una labor de… como si dijéramos de limpiar el polvo y que salieran en buenas condiciones, sobre todo porque se han expuesto siempre aquí, dentro del museo, entonces al no salir, no existe el riesgo de que puedan sufrir por cambios de temperatura, humedad…

Un factor muy importante es que en el 2006 se tiene la climatización del museo. Entonces están en esta planta segunda y aquí hay climatización las 24 horas, con lo cual el ambiente es muy estable.

Entonces bueno, a partir del curso en el Museo Nacional de Artes Decorativas, ya hay un poco… Yo hasta entonces lo que había hecho era documentarme y leer mucho, ya supe más o menos ciertas cosas, ciertos disolventes, con los que había garantía que se podían utilizar para hacer ciertas limpiezas, pero yo hasta esa fecha había hecho limpiezas en seco, sin utilizar ningún tipo de producto. A partir del 2013, piezas que haya intervenido son pocas y siempre mínimas intervenciones.

¿Cuál ha sido la máxima intervención que has tenido que hacer en una pieza de aquí del museo?

Pues una que hace dos años tuve que hacer. Una cajita pequeña que el interior de la cajita estaba totalmente tapado por una purpurina, y  debajo estaba el urushi, muy dañado. Entonces hice pruebas, como sabía que había un par de disolventes que podía utilizar, y efectivamente, se pudo levantar toda la capa de purpurina que era muy basta.

A la hora de intervenir sobre las lacas, ¿cuáles son las fases para trabajar sobre ellas?

La primera es la conservación preventiva, que esté bien almacenada, que estén bien tapadas, porque el factor de mayor daño de las lacas son los rayos solares, los ultravioletas. En el caso de la colección del museo, como son lacas procedentes de una colección particular, que han estado en una casa… Entonces ahí, sí que se han recibido algún deterioro por exposición a la luz solar, como en cualquier casa, porque un coleccionista colecciona las piezas para disfrutar de ellas, no para esconderlas. Se nota que Don Federico tenía sus cajas para abrir, cerrar…  los armaritos los usaba para guardar sus cosas…

También se hace una revisión de todas las piezas sistemáticamente. Me quedan por hacer varias que están en mal estado, pero la intervención sobre esas piezas para mi sigue siendo todavía complicada, hay ciertas cosas que no están muy claras… Por ejemplo en Japón se sigue usando el urushi para restaurar, pero se necesita una humedad muy alta para aplicarlo, y aquí no la tenemos, aquí hay cosas que no se pueden hacer.

Luego hay tratamientos que hoy en día, por criterios europeos, no sé yo si haríamos, como volver a lacar las piezas… nos choca, pero tampoco tiene porque chocarnos tanto, porque por ejemplo cuando se restaura un cuadro también se vuelve a barnizar, entonces ahí somos un poco hipócritas, dentro de la restauración occidental.

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Carmela Gállego en la mesa de restauración con las lacas.

¿Cuáles son los principales daños que te encuentras en las piezas de la colección Torralba?

La manipulación y el uso, son objetos, no lo debemos perder nunca de vista. Tenían un uso cotidiano que ha deteriorado las piezas. La teoría es que el urushi aguanta todo. Por eso tradicionalmente se usaba desde tiempos prehistóricos en Japón, porque aguanta las altas temperaturas, el agua, es indisoluble. Por eso se utilizaba para proteger las vajillas de uso diario que estaban hechas en madera tradicionalmente.

Entonces, tienes una caja y la abres y la cierras simplemente, aunque no guardes nada dentro. Pero es que además, en las lacas japonesas un factor muy importante por el cual abres y cierras una caja es… ¿sabes por qué? Porque dentro hay una decoración que muchas veces es más importante que la decoración exterior. Está dentro de lo que es la mentalidad japonesa que a veces la gente no entiende, es como el mundo al revés. Es una teoría que desde fuera parece muy superficial, y la gente cuando lo ve dicen “es que son muy raros”. No son muy raros, es un concepto distintos, son diferentes. Entonces, la razón por la que muchas veces abres una caja lacada, es porque al interior hay una decoración, que además se ha conservado muy bien al interior, y es lo que hace que te sorprenda, te llame la atención.

A nivel personal, ¿crees que son objetos suficientemente valorados?

Se empiezan a conocer. España ha ido muy retrasada en esto con respecto a otros países, pero… yo creo que… en estos años, gracias a la exposiciones que se han ido haciendo y la difusión… A ver, aún son muy desconocidas para el gran público y muchas áreas, pero creo que ya se empieza a conocer el arte oriental, sobre todo aquí en Zaragoza, que hay mucha difusión, mucho ambiente cultural, formas de conocer la cultura japonesa y asociaciones como @Aragón-Japón.

Y ligada a esta última pregunta, ¿qué opinas que la XVI Semana Cultural Japonesa de la Universidad de Zaragoza, gire en torno a la laca japonesa?

A mí me parece muy importante, porque realmente ha habido muy poca difusión de este tema en España. El año pasado hubo un curso del Instituto de Patrimonio Histórico en Nájera, y otro curso en torno a las lacas Namban. Puede ser demasiado especializado, pero en el ámbito nacional, lo veo fundamental, porque no ha habido nada, no ha habido nada en España.

Dentro del arte oriental, las estampas ukiyo-e [grabado japonés muy popular en Japón entre los siglos XVII y XIX, que recogen fundamentalmente imágenes del mundo cotidiano y paisajes] por ejemplo han sido más tratadas que las lacas.

Y bueno, hablamos de Japón, que China todavía queda mucho por difundir, porque la idea que tiene la gente sobre el arte chino es de “todo a 100”, y también hace falta una labor de difusión del arte chino. Y el Sudeste Asiático, también es lo mismo, la imagen es la del Buda que está en el bar de copas (risas), y a veces me pregunto, pero a ver… ¿qué sentido tiene esto aquí?

Por último, desde tu punto de vista, ¿Cómo valoras el panorama actual cultural de la ciudad y de Aragón en general?

Pues a mí me parece pobre, sinceramente. Además está esa especie de azotamiento de la crisis, que empezó en el 2008 pero que ya han pasado ocho años y a mí ya me suena a excusa, porque claro, ocho años son muchos, como para seguir pensando que la parte de cultura es ya “la hermana pobre” a la cual se destina muy poco dinero por parte de las administraciones, se subsiste básicamente…

Y luego, a nivel general, no existe un desarrollo de una ley de mecenazgo que favorezca que haya un desarrollo de la inversión de la empresa privada, porque realmente es lo que se necesita, ayuda económica. Puede haber más iniciativas privadas, de gente, que intentan hacer cosas, pero claro, es un trabajo… una labor… tan inmensa desde ese punto de vista, que…

El planteamiento debería ser que tiene que haber ya unos planes de inversión en todo: en patrimonio, en difusión, personal de museo… El equipo de museos de la ciudad más grande somos nosotros, pero es que somos mínimos… Hace años había apoyo para determinados proyectos, y se sacaban restauraciones y se pagaban restauraciones. Yo entré en el año ’95, y lo que se hacía a finales de los noventa, no tiene nada que ver con lo que se hace ahora… Yo espero que por lo menos, empiece a haber otro cambio de miras.

 

Imagen superior: Inro de laca roja

 

PARA SABER MÁS…

-AA., Arte Oriental. Colección Federico Torralba, Zaragoza, Departamento de Cultura y Turismo, Gobierno de Aragón, 2002.

-AA., Lacas Namban: huellas de Japón en España, IV Centenario de la embajada Keicho, Madrid, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2013.

-GALLEGO, C., “La conservación del urushi. Principios de actuación para la conservación de las lacas japonesas de la Colección de Arte Oriental del Museo de Zaragoza.” , en Revista de Museología, nº 66, Madrid, Asociación Española de Museólogos, 2016, pp. 72-90.

 

Alejandro M. Sanz Guillén

Redactor de la Revista Kalós