Las historias reales triunfan en el 15 Festival de Sevilla donde Donbass se alza con el Giraldillo de Oro

Festival de Sevilla

El pasado sábado 17 de noviembre concluyó la 15ª edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla y ya podemos hablar sobre su palmarés. El Giraldillo de Oro a la mejor película se lo ha llevado Donbass del ucraniano Sergei Loznitsa. El film ya fue premiado en Cannes a mejor dirección en la sección Un certain regard y de momento carece de fecha de estreno en España.

De esta última edición del Festival sacamos dos conclusiones: en primer lugar que triunfan las historias reales, narradas en primera persona, autobiográficas o directamente documentales. Y, en segundo lugar, que tengo menos visión de futuro que Alice en Crepúsculo y me ha sido imposible acertar el palmarés de antemano.

 

GIRALDILLO DE ORO
Película: Donbass
Dirigida por: Sergei Loznitsa

Hasta tres películas presentaba entre las diferentes secciones: un documental con imágenes propias, otro con material de archivo y una ficción, Donbass, que ha terminado llevándose el principal reconocimiento del festival.

La película hiperrealista e incómoda está dividida en trece historias que recrean distintas situaciones del conflicto ucraniano. Sergei Loznitsa, guionista además de director, relata con acierto, el horror del conflicto armado conjugado en su vertiente más nacionalista, en una historia conmovedora, cotidiana y muy cercana a nivel humano.

Personalmente no me esperaba este premio tan arriesgado, tanto por el tema como por la mezcla de documental y ficción puesto que su director nos aseguró que eran situaciones ficcionadas de historias reales.

Donbass (1)

Fotograma de Donbass.

 

GRAN PREMIO DEL JURADO
Película: Ray & Liz
Dirigida por: Richard Billingham

Parece el típico drama británico de los tiempos de Thatcher pero no hay que dejar pasar que es la autobiografía de su director, Richard Billingham. Un relato sobre una familia desestructurada que presenta una visión cruenta y cautivadora a partes iguales. Su estilo visual no es tan innovador como su narración pero sí conforma una visión convincente sobre unos padres y unos hijos que toman un camino hacia un destino inevitable.

Ray & Liz

Fotograma de Ray & Liz.

 

PREMIO A LA MEJOR DIRECCIÓN
Película: M
Dirigida por: Yolande Zauberman

Este documental, de estilo cinema verité, es una crónica del abuso sexual infantil dentro de una comunidad judía ortodoxa en Israel. No recae en el dolor de las víctimas ni en el sentimentalismo, quizá sea ahí donde reside su franqueza.

Su directora pone la cámara en los puntos idóneos y en los testimonios de unos protagonistas que ya han perdonado, aunque no olvidado. No voy a negar que es muy dura pero Zauberman logra llevar un dolor muy arraigado hacia un lugar cercano al de la esperanza y la sanación.

M (3)

Fotograma de M.

 

PREMIO AL MEJOR GUIÓN
Película:  Ruben Brandt, Collector
Guionista:  Milorad Krstic & Radmila Roczkov

Sobre el papel este largometraje prometía y mucho: Ruben Brandt sufre pesadillas inspiradas en 13 obras de arte famosas. Cuatro de sus pacientes, que son ladrones expertos, se ofrecen para robar las obras, ya que creen que una vez que las posea desaparecerán las pesadillas. Él acepta el plan y ellos se cuelan en museos y galerías de arte de todo el mundo. Hasta aquí todo parecía fantástico, nada más lejos de la realidad.

Ruben Brandt, Collector me parece una excusa para mostrar toda una retahíla de referencias artísticas, musicales y cinematográficas casi sin sentido. El guión, premiado, es lo de menos y forma un batiburrillo de secuencias y diálogos con las que el espectador no logra conectar y solo pide un poco de respiro ante su pulso acelerado.

Alabo su capacidad de reinvención, su estética asombrosa y todas las referencias. Más allá de su esplendor artístico no veo nada. Es un “parecía que sí” en toda regla.

Rubén Brandt (4)

Fotograma de Rubén Brandt, Collector.

 

PREMIO A LA MEJOR ACTRIZ
Película:  Joy
Actriz:  Joy Anwulika Alphonsus

Joy es una joven mujer nigeriana atrapada en el círculo vicioso del tráfico sexual. Trabaja las calles para poder devolver la deuda que contrajo con su Madame mientras trata de ayudar al resto de la familia que permanece en Nigeria, especialmente para que su hija Vienna pueda tener una vida mejor que la suya.

Joy Alphonsus, la actriz que encarna a la protagonista, destaca en su primer papel cinematográfico. Encarna la impotencia, supervivencia y entereza que debe mantener una trabajadora sexual forzada a ello. Una historia en la que enseguida vemos que no hay salida, que la rueda siempre gira en dirección contraria y no existe la salvación.

JOY (5)

Fotograma de Joy.

 

PREMIO AL MEJOR ACTOR
Película: Vivir deprisa, Amar despacio
Actor: Vincent Lacoste & Pierre Deladonchamps

Reivindico el derecho a anular la capacidad crítica de cualquier sujeto que me diga sobre esta película eso de “otra película más sobre lo mismo”. Y, creedme, lo he escuchado mucho. Me parece puro cinismo y soberbia dicha afirmación, ¿Cuántas películas se han hecho sobre el holocausto? ¿Sobre el amor cisheteronormativo? ¿Sobre asesinos en serie y persecuciones? Exacto, miles, pero nunca creemos que es suficiente. Y ¿sobre el amor homosexual por qué sí? Os dejo a vosotrxs la respuesta.

Tanto Pierre Deladonchamps como Vincent Lacoste están brillantes en esta tragicomedia ambientada en los 90 que conjuga homosexualidad y SIDA. Su merecido premio no sorprende y es justo. Lo más reseñables es el comportamiento de Arthur -Vincent Lacoste- que es sorprendente; un joven que cuando se entera de la enfermedad de su amante lejos de huir se queda a su lado.

Además la película huye de escenas puramente sentimentales -si las hubiera tampoco pasaría nada- convirtiéndose así en su obra más sutil y conmovedora.

Es una mezcla entre 120 pulsaciones por minuto (Robin Campillo, 2017) y Pride (Matthew Warchus, 2014).

Vivir deprisa (6)

Fotograma de Vivir deprisa, Amar despacio.

 

PREMIO A LA MEJOR DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA 
Película: La ciudad oculta
Directora de Fotografía: José A. Alayon & Víctor Moreno  

Creo que es el único premio que podía llevarse, y lo ha hecho. Desde el punto de vista estético está magníficamente rodada puesto que enseguida eres consciente del entorno en el que se encuentran.

Más allá del concepto visual para mí no merece reconocimiento alguno y me sorprendió bastante que se encontrara en la Sección Oficial ya que su trabajo se basa en un intento de poesía visual que, personalmente, no me cuenta nada. Olvidable.

Ciudad oculta (7)

Fotograma de La ciudad oculta.

 

Películas que no puedes dejar pasar…

Maya, Mia Hansen-Løve. Es evidente que tiene las características de su directora: desde su sutil y sinuosa historia hasta su sensibilidad para los detalles. Una tierna historia que no recae en clichés, que se desarrolla poco a poco y acompaña a sus personajes en el viaje de su descubrimiento personal. Sensible pero no emotiva, dulce en su justa medida. Una historia real.

Touch me not, Adina Pintilie. Desde que se presentó en el Festival de Berlín -en el cual ganó el Oso de Oro- hasta hoy es una de las películas más discutidas y es que genera amor u odio. A mí me cautivó. Genera dudas, muestra realidades paralelas y plantea una disyuntiva entre la realidad y la ficción que atrapa.

Habrá gente a la que este tipo de cine, tan sensorial, le otorgue distancia a mí me revuelve en el asiento y esta es la inmersión que yo busco en el cine actual.

-Obra sin autor, Florian Henckel von Donnersmarck. Los festivales de cine encierran detrás una dinámica discutible. Me refiero a que visionamos tantas películas en tan poco tiempo que el criterio que tengamos sobre las mismas tiene mucho que ver en qué punto del festival te encuentres. Obra sin autor seguramente sea una de esas películas amables, convencionales sin ningún tipo de ambición que pasan sin pena y sin gloria. Pero tiene ese algo que hace que no puedas parar de verla, una historia entrañable que aúna política, arte, amor y tragedia. No va a ser la película de tu vida pero no se te olvidará.

Mektoub my love. Canto uno, Abdellatif Kechiche. Si Obra sin autor no lo era esta sí que es LA PELÍCULA. Kechiche nos está malacostumbrando a sus películas de narración lenta, escenas largas, primeros planos y personajes directos, jóvenes, con una vida simple pero envidiable. Las historias vuelven a reincidir en la adolescencia y primeros años de juventud, tema sobre el que, como dijo su director, le encanta hablar. Este es la primera parte de una trilogía que se podrá ver por separado pero que trata de lo mismo: el hedonismo, la juventud y el amor. Estamos deseando ver las próximas.

La mujer de la montaña, Benedikt Erlingsson. Una película agradable, inteligente y conmovedora. Es un placer visual elaborado de manera, aparentemente, sencilla, que conmueve y llega al espectador. Un guión tan bien hilado que sorprende. Sin duda, una de las mejores películas de este año.

-Anna’s War, Aleksey Fedorchenko. Su director se basó en un relato que vio en internet sobre una niña judía que se quedó atrapada en territorio ocupado y sobrevivió la friolera de cinco años. Aquí cuenta esa historia, aunque más breve e inconclusa, sobre los cuatro meses de esa niña escondida en una chimenea. El tema puede que no sea innovador pero su tratamiento es espectacular. Sin apenas guión y con todo el peso de la actuación recaído sobre Marta Kozlova -Anna- de seis años, traza una historia de supervivencia tan tierna y dura que nos sorprende y nos pone los nervios a flor de piel.

Imagen 8

Fotograma de La mujer de la montaña.
Imagen superior: Fotograma de la ganadora del Giraldillo de Oro Donbass.

 

Pamela Tomás

Redactora de la Revista Kalós