Nadav Kander. Inner Condition

nadav kander inner condition

Si echamos la vista hacia atrás, el desnudo, masculino y femenino, ha sido una constante durante toda la Historia del Arte. Entre las obras de la mayoría de artistas de todas las épocas encontraremos grabados, dibujos, pinturas o esculturas de esta naturaleza, ya fuera por el reto personal, como artista, que suponía la representación de una anatomía humana, por el propio virtuosismo del que haría gala el mismo o, simplemente, por un motivo meramente temático o estético. Sin embargo, este desnudo fue y tenía que ser siempre justificado. Por ejemplo, San Sebastián, quien siempre ha sido un santo sospechosamente habitual a la hora de representar una figura religiosa. Concretamente, el episodio favorito resulta su primer martirio: desnudo, maniatado a un árbol y asaeteado. ¿Cuántos San Sebastianes desnudos y anatómicamente perfectos se pintarían y esculpirían para justificar el propio deleite de plasmar un desnudo y, lo más importante, de manera pública?

El desnudo en general, pero sobre todo el femenino, fue disfrazado siempre, o por la religión, o por la mitología. Pero en el siglo XIX, al fin, se desacraliza y se independiza en forma de bañistas y odaliscas primero, y después en mujeres normales aseándose, que no son ni Afroditas, ni Dianas, ni Susanas, y que aparecen de la mano de Manet o Toulouse-Lautrec. Es entonces cuando Courbet pinta su Origen del Mundo en 1866 –hoy en el Museo d’Orsay–otro muy destacado ejemplo de ello, una pintura totalmente inédita hasta la fecha: un primerísimo plano de un sexo femenino, carnal, que aún hoy será rechazado por muchas miradas. Quizás incluso más que entonces.

Por tanto, la imaginería de la belleza clásica e ideal, prácticamente vigente hasta el XIX, dio paso a un patente realismo y una estética más cruda conforme avanzaban las décadas, hasta llegar a Schiele o Tamara de Lempicka, y más hacia nuestros días, Jenny Saville o Nadav Kander.

Audrey with toes and wrist bent, 2011

Audrey with toes and wrist bent, 2011

Nadav Kander (Tel Aviv, 1961) es un artista, fotógrafo y director afincado en Londres desde la década de los ochenta y conocido internacionalmente por sus paisajes y retratos. En 2009 Kander ganó el Prix Pictet por su serie fotográfica Yangtzé-The Long River en la que plasmaba los cambios experimentados en el paisaje y entorno de este gran río desde su nacimiento a su desembocadura. Uno de sus últimos trabajos recala ahora en nuestra ciudad, en el Museo Pablo Gargallo, bajo el nombre de Inner Condition.

Con Inner Condition, Kander se rebela contra nuestra imaginería actual basada en una belleza irreal, de nuevo idealizada, un desnudo superficial, que nos rodea y nos encontramos allá donde miremos. A partir de ello, el objetivo de Kander es llevar a cabo una investigación filosófica de la naturaleza humana, más que una representación del objeto de deseo. Se trata de una serie fotográfica con imágenes de gran formato, con figuras desnudas pintadas de blanco y dorado, con sus rostros ocultos y en un sinfín de diferentes posturas. Todas ellas son absolutamente minimalistas, con escasos accesorios, pero el tratamiento de la piel blanquísima, impoluta, y el pelo rojo, así como la pose del modelo nos puede traer a la mente los voluptuosos cuerpos barrocos o quizás alguna odalisca decimonónica.

Sin embargo, las fotografías de Kander carecen de cualquier tipo de connotación erótica o sexual. Lo que realmente le interesa al fotógrafo son las emociones que puede provocar en nosotros como espectador no ya sólo un desnudo explícito, sino la Fotografía como tal, ante la vulnerabilidad que reflejan con ese carácter tan realista y tan íntimo al mismo tiempo. Una visión y un tomar  conciencia que da lugar a un torbellino de sensaciones y que el propio fotógrafo denomina el “estado interior”, como él mismo dice:

Mis fotografías buscan dejar al descubierto la sombra y vulnerabilidad que existe en todos nosotros, y es esa vulnerabilidad lo que es maravilloso.

Para comprobar todo ello, si es que todavía no lo habéis hecho, no esperéis más. Inner Condition os espera hasta el 4 de febrero en el Museo Pablo Gargallo.

 

 

Imagen superior: Isley lying with mouse on hip (2012)

                                                                                                           

Julia Tramullas Buisán

Redactora de la Revista Kalós